“Un paso más en el fortalecimiento académico de nuestra Universidad”

EXTENSIÓN UNIVERSITARIA

Después de haberse realizado en Paraná el 8 de octubre, la 1º Jornada Institucional de Extensión Universitaria de la UADER, se replicó con la misma modalidad en Concepción del Uruguay el miércoles 15. Nuestro proyecto de museo estuvo presente mediante un póster, resultando la oportunidad propicia para el debate e intercambio de ideas entre los diferentes actores universitarios relacionados con uno de los compromisos fundamentales de la alta casa de estudios con la comunidad.

JORNADAS Y CONGRESO DE ADBIA


Los días 9. 10 y 11 de octubre se realizaron en la ciudad de Mar del Plata las VII Jornadas Nacionales y el III Congreso Internacional de Enseñanza de la Biología, organizado por la Asociación de Docentes de Ciencias Biológicas de Argentina (ADBiA).
En la oportunidad nuestro proyecto de museo fue expuesto mediante una comunicación en la modalidad de póster.

A su vez, un grupo de docentes, egresados y alumnos de la carrera de profesorado presentaron con carácter de ponencia, el trabajo “Ecorregiones de Entre Ríos, conocer, valorar, preservar…”
De esta manera, la Facultad de Ciencia y Tecnología sub sede Concepción del Uruguay de la Universidad Autónoma de Entre Ríos, mediante representantes del Profesorado en Biología, estuvo presente en este importante espacio de intercambio de ideas y experiencias entre docentes, investigadores y estudiantes de distintos puntos del país y del extranjero.
La delegación que participó activamente de las diferentes actividades desarrolladas en el encuentro


EL "TIGRE DE LOS RÍOS"


El dorado (Salminus maxillosus) es nuestro pez nacional. Reconocido por su color característico que le da su nombre vulgar y por su bien ganada denominación de “tigre de los ríos” por su voracidad y corpulencia, es uno de los representantes distinguidos de la fauna ictícola de la cuenca del Río de la Plata. Lamentablemente, como muchas otras especies se encuentra en disminución por el acoso humano, lo que lo puede llevar a la extinción. Es uno de los peces predilectos para la pesca deportiva, la que se distingue de “profesionalismo” al momento de practicarla. La instaurada “pesca con devolución” no priva a los peces de heridas y otros daños que se trasuntan en infecciones que por lo general producen su muerte. Por otro lado, es un plato muy apetecido aquí y en muchas partes del mundo, lo que incentiva su comercio. La contaminación de los ríos y arroyos juega un papel preponderante en contra de su normal biología, conjuntamente con los efectos producidos por la disposición casi sistemática de las grandes represas hidroeléctricas. Paradójicamente su pesca se encuentra controlada oficialmente, imponiéndose épocas de veda y restricciones al tamaño de los peces capturados. Todos sabemos que esto es muy relativo y que solo la educación posibilitará tomar conciencia de la importancia de mantener una especie, en este caso la del dorado. Votos para que la fiereza y gallardía del “tigre de los ríos” siga en ellos por siempre.

NUESTRA FLOR NACIONAL

Flor de ceibo (Foto Omar A. Gallay)

El ceibo (Eritrina crista-galli), perteneciente a la familia de la leguminosas, es un árbol autóctono de mediana altura, de madera blanda y color amarillento, muy difundido en los ambientes costeros y de bañados, fundamentalmente de la región del litoral. En algunas zonas de nuestra provincia crecen importantes comunidades de éste árbol, dando un hermoso y característico paisaje cuando está en plena floración. A propósito, sus flores son grandes y de un rojo carmín muy intenso que cubren un frondoso follaje verde oscuro.

Desde 1942, Argentina adopto a la flor del ceibo como “flor nacional” denominación que comparte junto al Uruguay, que también la tiene como flor del país.

Su reproducción es sencilla, ya que no solo lo hace por semillas, sino también por esquejes que la planta pierde por vientos fuertes, crecidas, etc.

El ceibo es muy apetecido para realizar tallas artesanales, debido a lo blando y liviano de su madera. Los indígenas utilizaban las flores para teñir sus tejidos.

Lamentablemente, como tantas otras especies, sus dominios están siendo cercados peligrosamente por la expansión de las ambiciones del hombre, reduciendo sus espacios a la vera de los arroyos, ríos y zonas pantanosas que por suerte se mantienen aún inaccesibles.

LA YARARÁ

La yarará grande, guazú o víbora de la cruz (Bothrops alternatus), tiene un largo que puede llegar a más de un metro y medio. El color predominante en su cuerpo es el castaño claro y tiene una serie de manchas muy particulares con forma de riñón o de “tubo de teléfono” de color castaño oscuro dispuestas de manera dorso-ventral. Cada una de estas manchas está rodeada de una línea blanca. La cabeza es oscura con líneas blancas. Algunas de estas forman una figura de tridente o cruz (lo que le vale el nombre vulgar de “víbora de la cruz”). Como es característico en los representantes de su familia, la misma es triangular con un cuello bien marcado, el cuerpo grueso y la cola corta y cónica. Ventralmente es blancuzca con una línea oscura en el cuello y la parte anterior del cuerpo. En seguida se prolongan dos líneas paralelas de pequeñas manchas oscuras que alcanzan la región anal.
Sale a cazar principalmente al atardecer, tiempo en la que abundan los roedores, tales como ratones de campo y cuices.
Su mordedura provoca una dolorida y aguda acción local con hemorragias sistémicas y necrosis de tejidos. El veneno se difunde por la sangre o el torrente linfático. Esto produce efectos que comprometen a todo el organismo. Por esta característica es una serpiente que infunde mucho temor en el hombre, el cual la elimina apenas la encuentra. Se la puede considerar como la única serpiente venenosa de nuestra zona. Naturalmente no es agresiva y tiende a alejarse si no es hostigada. Tal vez esto explique los escasos accidentes ofidicos que se registran.

La imagen que acompaña esta entrada, corresponde al Ing. Fernando Raffo, apasionado fotógrafo de la naturaleza de la ciudad de Colón, Entre Ríos.

DIA DE LA TIERRA

El 22 de abril de 1970 el senador estadounidense Gaylord Nelson, influyente figura de temas ambientales, encabezó una manifestación popular reclamando la creación de una agenda ambiental. Unas diez mil escuelas primarias y secundarias, centenares de comunidades y unas dos mil universidades participaron de esa convocatoria. La presión lograda tuvo sus frutos y el gobierno de los Estados Unidos creó la Environmental Protection Agency (Agencia de Protección Ambiental) y una serie de leyes consignadas a la protección del medio ambiente. En celebración de ese extraordinario acontecimiento social, se instituyó el 22 de abril de cada año como el " Día de la Tierra" a fin de reflexionar y tomar conciencia sobre el prudente manejo de los recursos naturales, de la necesidad de educar ambientalmente y lograr la participación de ciudadanos cada vez más comprometidos con la conservación del planeta.
Hoy la Tierra resiste a la permanente agresión que carcome sus entrañas y compromete la vida que se desarrolla en su superficie. La destrucción de la capa de ozono, la erosión de los suelos, la tala de bosques, la contaminación industrial, el efecto invernadero, junto a otros desastres ecológicos, son pruebas elocuentes del sacrificio que soporta estoicamente pero con signos evidentes de un colapso cercano, en la medida en que sus habitantes humanos no adviertan que su destino irremediablemente está junto a ella.

Como "la soga esta en el cuello", últimamente se evidencia una preocupación creciente por parte de gobernantes, ministros, científicos, empresarios, ONG y otras personalidades, en búsqueda de una nueva posición con respecto a los temas ambientales y encaminar acciones en conjunto. Es hora, por que de lo contrario en un corto lapso que ya se ha conjeturado, la Tierra seguirá girando...pero vacía.
Retroceso de los hielos del Glaciar Upsala (Argentina) .
Imagenes de "Greepeace"




QUEMANDO LA VIDA

Foto: Infobae.com
“Si bien la quema de pastizales se ha usado como parte de las prácticas agropecuarias, a la luz del conocimiento actual sobre conservación del suelo, protección de la biodiversidad y mitigación del cambio climático, no hay duda de que se trata de una práctica perimida e irresponsable. Esperamos que la Justicia tome medidas ejemplarizadoras, mientras el Estado en su conjunto avanza en la planificación, ordenamiento y control de las actividades productivas” (Jorge Cappato, director general de la Fundación Proteger). Compartimos totalmente ésta opinión, a la luz de los acontecimientos por todos conocidos, como son los incendios registrados en estos días en el Delta Argentino. Este rico ecosistema viene siendo sometido desde hace mucho tiempo, principalmente por la explotación ganadera. Marcando un paralelismo con lo negativo que resulta el cultivo intensivo de soja, es precisamente por la expansión del mismo que se traslada la actividad pecuaria a la región de islas. La necesidad de conseguir pastos renovados para los animales, lleva a la quema de la intrincada vegetación de la llanura deltaica, con consecuencias funestas para la biodiversidad. ¿Hasta
cuando continuaremos comprometiendo
nuestra propia existencia?

Infografía: Diario "UNO" de Paraná

LEY POR LA LEY

Foto: Omar A. Gallay
La Cámara de Diputados de la Provincia de Entre Ríos aprobó y dio media sanción a la ley que adhiere a la Ley Nacional Nº 26.331 de “Presupuestos mínimos de Conservación de los Bosques Nativos”, que propone la suspensión por un año la tala de bosques.
En realidad, no era necesaria una norma provincial de adhesión, si se tiene en cuenta que la ley nacional es aplicable directamente. Así solo se dilata la intervención para detener la tala. De todas maneras, queda de manifiesto la preocupación en la mayoría de la dirigencia política entrerriana por el grave
problema que representa la desaparición descontrolada de nuestros montes naturales. Es de esperar que la norma resulte de aplicación efectiva, sin hiatos que permitan soslayadamente continuar con la depredación que esta dejando a nuestro territorio provincial sin un recurso autóctono de singular importancia para el sostén de la biodiversidad.

OTRO METEORITO ENTRERRIANO

El domingo 6 de abril de 2008, poco después de las 10:00 p.m. un meteorito cayo en suelo entrerriano, más precisamente en Colonia Berduc, departamento Colón, según los restos encontrados. La luminosidad y el estruendo producido por el bólido provocaron conmoción a muchas personas y llamó la atención de los medios periodísticos argentinos y del mundo.

Unica foto conocida que registra la caída del meteorito el 6 de abril.
Fue tomada por Emmanuel Aranda y publicada por el Diario "UNO" de Paraná.

Cuando grandes trozos de materia interplanetaria ingresan en la atmósfera, generalmente se produce su desintegración en otros más pequeños, pero una parte considerable se mantiene y será este el que impacte sobre el suelo y produzca un cráter. Por esta circunstancia, el objeto toma la denominación de “meteorito”. Los meteoritos rocosos, conocidos como contritas son los más abundantes (92%) y están formados exclu sivamente por roca. Los denominados litosideritos representan el 1% de los meteoritos y están constituidos de material rocoso y hierro. Los meteoritos sideritos o ferrosos, que constituyen un 7% del total, contienen una gran cantidad de hierro, generalmente un 90%, siendo el resto de níquel.

Fragmento mayor encontrado del meteorito
(Foto extraida de: http://kolorex.blogspot.com)

La provincia de Entre Ríos a través de su historia posee varios hallazgos de meteoritos. Las piezas se encuentran en el Museo Argentino de Ciencias Naturales "Bernardino Rivadavia" de Buenos Aires y el de la Universidad de Oviedo, en el Museo de Ciencias Naturales y Antropológicas “Prof. Antonio Serrano” de Paraná y en otros museos provinciales. No se descarta que algunos otros estén en manos de particulares o lo que es peor, hayan sido sacados del país. La Ley Provincial 9.686 destinada a preservar los bienes culturales, en especial los arqueológicos y paleontológicos y que basándose en normas anteriores incluye a los elementos provenientes del espacio exterior, establece que los objetos rescatados permanezcan en territorio entrerriano, en el ámbito acreditado que corresponda. Todo esto sin perjuicio de las derivaciones que con propósitos de realizar estudios científicos pudieran hacerse. Tal es el caso del material encontrado en Berduc.


NUESTRA AVE NACIONAL

Hornero construyendo su nido (Foto: Fernando Raffo)

Pocos argentinos conocen que el hornero (Fornicarus rufus) es el ave nacional. Incluso en las escuelas se omite esta información, a diferencia del ceibo (Erithrina cristagalli) que es la flor nacional. Este reconocimiento data de 1928, cuando un diario de Buenos Aires realiza un concurso entre los alumnos de las escuelas del país. Esta ave es sedentaria, viviendo en parejas y alimentándose de insectos. Su manifiesta particularidad radica en la fabricación del nido. A este lo construye con barro mezclado con fibras vegetales, crines de animales, etc. logrando una estructura muy resistente y duradera, empleando como única herramienta el pico. Luego de tener sus pichones, casi siempre dos y algún otro adoptado producto de la puesta de alguna ave parásita, generalmente los tordos, el nido pasa a albergar a otras aves como tacuaras, gorriones y golondrinas. Sin dudas es uno de los pájaros autóctonos más familiares que tenemos, ya que se encuentra en los lugares más inesperados con su nido o su elegante figura a paso acompasado buscando alimento en los jardines en pleno centro de las ciudades.

UNA REALIDAD PREOCUPANTE: EL CALENTAMIENTO GLOBAL

UN MAMIFERO ARGENTINO RECIENTEMENTE EXTINTO

Grafico de John Gerrard Keulemans

En nuestras Islas Malvinas se produjo el primer caso de extinción de una especie ocasionada directamente por el hombre. Nos referimos al zorro malvinero (Dusicyon australis), mamífero canido de tupido pelaje pardo amarillento con la cola terminada en blanco. Con nombres vulgares también se lo conoció como “zorro antártico” y “zorro-lobo”. Su presencia en el archipiélago se debió presuntamente a los ocasionales arribos de cazadores yamanas.
En su visita a las islas por el biólogo británico Charles Robert Darwin en 1833 vaticinó el destino ecológico de esta especie al escribir: “Antes que se amarillee el papel en que aparece la figura de este animal, habrá sin dudas que incluirlo entre las especies que han desparecido de la faz de la tierra”. Efectivamente esto ocurrió cuando los criadores de ovejas se ocuparon de perseguirlo dado que atacaba a sus rebaños. Paralelamente tramperos norteamericanos de lobos le daban caza para obtener su delicada piel. Se cree que el último animal fue muerto en 1876. Solo han quedado algunos ejemplares conservados en museos.

LA INFORMACIÓN EN LOS MUSEOS

Mburucuya o Pasionaria (Passiflora coerulea) Foto: Fernando Raffo
La finalidad educativa de un museo de ciencias es proporcionar la comprensión de los temas y exposiciones establecidas para el visitante, a la vez de generar una actitud responsable para la conservación del patrimonio natural. Esto debe ir acompañado de agregados que hagan de la visita una experiencia interesante y recordada. La información debe estar dispuesta de tal manera que cualquier persona o grupo, independientemente de su edad y nivel educativo puedaprocesarla. Por consiguiente ésta debe se capaz de dar un grado de capacitación dentro de lo que denominamos educación informal. El visitante debe ser motivado a recurrir a sus facultades intelectuales, de tal manera que pueda elaborar su saber y acostumbrarse a razonar desde su propia perspectiva. El estatismo que pareciera ganar siempre las galerías de un museo, no lo es tanto en la medida que la información, dispuesta inteligentemente, genere curiosidad e interrogantes mucho antes de dar una respuesta acabada a tal o cual tema. Ese es uno de los desafíos que se imponen desde una institución museológica moderna y a la cual trataremos de adherirnos.

NUESTRO CODICIADO ACUÍFERO GUARANÍ

Mapa: Instituto Nacional del Agua (INA)

El Sistema Acuífero Guaraní es uno de los reservorios de agua subterránea más grandes del mundo, cubriendo un área de aproximadamente unos 1.200.000 kilómetros cuadrados y que corresponden en su mayor parte a las cuencas de los ríos Paraná y Uruguay. El acuífero está situado geográficamente en el subsuelo de cuatro países: Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay, dados en orden de superficie ocupada.
Posee un importante valor en términos sociopolíticos y estratégicos, principalmente para los países denominados “del primer mundo” ya que se trata de una reserva de agua de calidad y suficiencia para el futuro.
Por mucho tiempo y hasta 1997 varias universidades, principalmente de Argentina, Brasil y Uruguay investigaron la región, pero los altos costos requeridos hicieron que los estudios finalmente pasaran a ser parte de un proyecto financiado por el Banco Mundial. Y esto no es un dato menor; ya que de alguna manera comienza a plantearse una especie de privatización del recurso con consecuencias impredecibles en el futuro y que pueden comprometer seriamente la soberanía y explotación del mismo.
En cuanto a términos ecológicos y ambientales, una de las principales amenazas que pesan sobre el acuífero es el aumento desmedido de las explotaciones, principalmente industriales y termales, además del riesgo de contaminación por fuentes diversas.

Por lo tanto,
este reservorio de agua dulce tan caro a los intereses de buena parte del mundo y a los propios de la región, merece la máxima atención por parte de los gobiernos del MERCUSUR para su conservación y explotación sustentable en un entorno libre de ingerencias de otras latitudes.

BOSQUES NATIVOS: YA CASI UN RECUERDO...

Relicto de monte natural (Foto: Omar A. Gallay)

Los bosques nativos, al mismo tiempo de ser un patrimonio natural original e irremplazable, poseen una fisonomía y comportamiento totalmente distinto con respecto a los montes implantados por el hombre: son contenedores de una biodiversidad vegetal y animal invalorable como reserva genética, económica y ambiental. El régimen de humedad por siempre a sido optimizado por la maza forestal autóctona, al tiempo de contribuir con la fijación del suelo, principalmente en nuestras características lomadas, contribuyendo a prevenir la erosión hídrica y las inundaciones de amplios sectores provinciales.

Lamentablemente esta riqueza esta desapareciendo con una velocidad inusitada. Los cultivos de soja, panacea de nuestro tiempo, reverdecen temporalmente en el lugar donde árboles majestuosos han existido durante siglos. Los vericuetos de acciones políticas y gubernamentales para poner freno a este desastre siempre son lentas y sus determinaciones difícilmente cumplidas. Lo cierto que el eslogan “todos los verdes” pregonado como atractivo turístico de la provincia de Entre Ríos, esta quedando obsoleto ante la uniformidad del verde oscuro del monocultivo.
¿Que misión tiene un museo de ciencias naturales en este problema? Aparte de la tradicional conservación de muestras del acervo florístico, debe contribuir mediante los medios disponibles a generar conocimientos sobre la diversidad vegetal de la región, propendiendo al uso sostenible del patrimonio y la conservación del potencial genético que el mismo contiene. También puede señalar aspectos que despierten el interés ciudadano para contribuir en la preservación de los montes naturales.

Soja "multinacional" (Foto: Omar A. Gallay)

MAMIFEROS EXTINGUIDOS

Realizadores documentales de la pujante ciudad de Daireaux, ubicada en el centro-oeste de la provincia de Buenos Aires, lograron animar mediante el cine y el video, a la fauna de mamíferos que habitaron la región pampeana en el período Cuaternario. Gliptodontes, toxodontes y tigres diente de sable ocuparon lo que hoy es nuestra provincia de Entre Ríos. Por eso el interés que demostramos por este magnífico trabajo y que reproducimos aquí.

Dr. PABLO G. LORENTZ

Uno de los naturalistas más importantes que tuvo el país, y que desarrollo gran parte de sus investigaciones estando radicado en Concepción del Uruguay, fue el Dr. Pablo G. Lorentz (Paul Günther Lorentz) botánico alemán nacido el 30 de agosto de1835.Arribado al país, realiza una valiosa labor científica con excursiones que abarcaron el centro norte del territorio, incluida la Rca. de Bolivia.Oportunamente fue designado Académico Correspondiente de la Academia Nacional de Ciencias, de la cual deserta tiempo después por desinteligencias con la misma.El presidente Nicolás Avellaneda, lo designa como profesor de botánica del Colegio del Uruguay “Justo José de Urquiza”. Bajo su inspiración y trabajo crea con el material obtenido en sus expediciones, el Museo de Historia Natural del establecimiento y que hoy lleva su nombre y que reviste singular importancia por las colecciones que guarda. La mayoría de sus trabajos,lamentablemente hoy desaparecidos, estaban escritos en alemán. A pesar de todo, sus colecciones botánicas sirvieron de base para el conocimiento de la flora de la República Argentina.
Lorentz fallece en Concepción del Uruguay el 6 de octubre de 1881. Tumba del Dr. Pablo G. Lorentz (Foto Omar A. Gallay)
Sus restos se encuentran sepultados en el cementerio de esta ciudad, siendo su tumba Monumento Histórico Nacional. Una calle lleva su nombre, como tributo a un científico extranjero que no escatimó esfuerzos en contribuir al conocimiento de la historia natural del país y en particular de la provincia de Entre Ríos.

LOGOTIPO INSTITUCIONAL


Mediante un concurso interno entre los estudiantes de la Facultad, se obtuvo el logotipo que representará al museo. El mismo fue bosquejado por Diego Raúl Müller, quien recibirá un reconocimiento en el acto de inauguración previsto para este año y en el cual quedará oficialmente institucionalizado su trabajo. En tanto, los estudiantes Juan F. Guidobono y Eduardo L. Salvini obtubieron una mención especial por la presentación de su obra.
¡Felicitaciones Diego!