“Un paso más en el fortalecimiento académico de nuestra Universidad”

DIA DE LA TIERRA

El 22 de abril de 1970 el senador estadounidense Gaylord Nelson, influyente figura de temas ambientales, encabezó una manifestación popular reclamando la creación de una agenda ambiental. Unas diez mil escuelas primarias y secundarias, centenares de comunidades y unas dos mil universidades participaron de esa convocatoria. La presión lograda tuvo sus frutos y el gobierno de los Estados Unidos creó la Environmental Protection Agency (Agencia de Protección Ambiental) y una serie de leyes consignadas a la protección del medio ambiente. En celebración de ese extraordinario acontecimiento social, se instituyó el 22 de abril de cada año como el " Día de la Tierra" a fin de reflexionar y tomar conciencia sobre el prudente manejo de los recursos naturales, de la necesidad de educar ambientalmente y lograr la participación de ciudadanos cada vez más comprometidos con la conservación del planeta.
Hoy la Tierra resiste a la permanente agresión que carcome sus entrañas y compromete la vida que se desarrolla en su superficie. La destrucción de la capa de ozono, la erosión de los suelos, la tala de bosques, la contaminación industrial, el efecto invernadero, junto a otros desastres ecológicos, son pruebas elocuentes del sacrificio que soporta estoicamente pero con signos evidentes de un colapso cercano, en la medida en que sus habitantes humanos no adviertan que su destino irremediablemente está junto a ella.

Como "la soga esta en el cuello", últimamente se evidencia una preocupación creciente por parte de gobernantes, ministros, científicos, empresarios, ONG y otras personalidades, en búsqueda de una nueva posición con respecto a los temas ambientales y encaminar acciones en conjunto. Es hora, por que de lo contrario en un corto lapso que ya se ha conjeturado, la Tierra seguirá girando...pero vacía.
Retroceso de los hielos del Glaciar Upsala (Argentina) .
Imagenes de "Greepeace"




QUEMANDO LA VIDA

Foto: Infobae.com
“Si bien la quema de pastizales se ha usado como parte de las prácticas agropecuarias, a la luz del conocimiento actual sobre conservación del suelo, protección de la biodiversidad y mitigación del cambio climático, no hay duda de que se trata de una práctica perimida e irresponsable. Esperamos que la Justicia tome medidas ejemplarizadoras, mientras el Estado en su conjunto avanza en la planificación, ordenamiento y control de las actividades productivas” (Jorge Cappato, director general de la Fundación Proteger). Compartimos totalmente ésta opinión, a la luz de los acontecimientos por todos conocidos, como son los incendios registrados en estos días en el Delta Argentino. Este rico ecosistema viene siendo sometido desde hace mucho tiempo, principalmente por la explotación ganadera. Marcando un paralelismo con lo negativo que resulta el cultivo intensivo de soja, es precisamente por la expansión del mismo que se traslada la actividad pecuaria a la región de islas. La necesidad de conseguir pastos renovados para los animales, lleva a la quema de la intrincada vegetación de la llanura deltaica, con consecuencias funestas para la biodiversidad. ¿Hasta
cuando continuaremos comprometiendo
nuestra propia existencia?

Infografía: Diario "UNO" de Paraná

LEY POR LA LEY

Foto: Omar A. Gallay
La Cámara de Diputados de la Provincia de Entre Ríos aprobó y dio media sanción a la ley que adhiere a la Ley Nacional Nº 26.331 de “Presupuestos mínimos de Conservación de los Bosques Nativos”, que propone la suspensión por un año la tala de bosques.
En realidad, no era necesaria una norma provincial de adhesión, si se tiene en cuenta que la ley nacional es aplicable directamente. Así solo se dilata la intervención para detener la tala. De todas maneras, queda de manifiesto la preocupación en la mayoría de la dirigencia política entrerriana por el grave
problema que representa la desaparición descontrolada de nuestros montes naturales. Es de esperar que la norma resulte de aplicación efectiva, sin hiatos que permitan soslayadamente continuar con la depredación que esta dejando a nuestro territorio provincial sin un recurso autóctono de singular importancia para el sostén de la biodiversidad.

OTRO METEORITO ENTRERRIANO

El domingo 6 de abril de 2008, poco después de las 10:00 p.m. un meteorito cayo en suelo entrerriano, más precisamente en Colonia Berduc, departamento Colón, según los restos encontrados. La luminosidad y el estruendo producido por el bólido provocaron conmoción a muchas personas y llamó la atención de los medios periodísticos argentinos y del mundo.

Unica foto conocida que registra la caída del meteorito el 6 de abril.
Fue tomada por Emmanuel Aranda y publicada por el Diario "UNO" de Paraná.

Cuando grandes trozos de materia interplanetaria ingresan en la atmósfera, generalmente se produce su desintegración en otros más pequeños, pero una parte considerable se mantiene y será este el que impacte sobre el suelo y produzca un cráter. Por esta circunstancia, el objeto toma la denominación de “meteorito”. Los meteoritos rocosos, conocidos como contritas son los más abundantes (92%) y están formados exclu sivamente por roca. Los denominados litosideritos representan el 1% de los meteoritos y están constituidos de material rocoso y hierro. Los meteoritos sideritos o ferrosos, que constituyen un 7% del total, contienen una gran cantidad de hierro, generalmente un 90%, siendo el resto de níquel.

Fragmento mayor encontrado del meteorito
(Foto extraida de: http://kolorex.blogspot.com)

La provincia de Entre Ríos a través de su historia posee varios hallazgos de meteoritos. Las piezas se encuentran en el Museo Argentino de Ciencias Naturales "Bernardino Rivadavia" de Buenos Aires y el de la Universidad de Oviedo, en el Museo de Ciencias Naturales y Antropológicas “Prof. Antonio Serrano” de Paraná y en otros museos provinciales. No se descarta que algunos otros estén en manos de particulares o lo que es peor, hayan sido sacados del país. La Ley Provincial 9.686 destinada a preservar los bienes culturales, en especial los arqueológicos y paleontológicos y que basándose en normas anteriores incluye a los elementos provenientes del espacio exterior, establece que los objetos rescatados permanezcan en territorio entrerriano, en el ámbito acreditado que corresponda. Todo esto sin perjuicio de las derivaciones que con propósitos de realizar estudios científicos pudieran hacerse. Tal es el caso del material encontrado en Berduc.


NUESTRA AVE NACIONAL

Hornero construyendo su nido (Foto: Fernando Raffo)

Pocos argentinos conocen que el hornero (Fornicarus rufus) es el ave nacional. Incluso en las escuelas se omite esta información, a diferencia del ceibo (Erithrina cristagalli) que es la flor nacional. Este reconocimiento data de 1928, cuando un diario de Buenos Aires realiza un concurso entre los alumnos de las escuelas del país. Esta ave es sedentaria, viviendo en parejas y alimentándose de insectos. Su manifiesta particularidad radica en la fabricación del nido. A este lo construye con barro mezclado con fibras vegetales, crines de animales, etc. logrando una estructura muy resistente y duradera, empleando como única herramienta el pico. Luego de tener sus pichones, casi siempre dos y algún otro adoptado producto de la puesta de alguna ave parásita, generalmente los tordos, el nido pasa a albergar a otras aves como tacuaras, gorriones y golondrinas. Sin dudas es uno de los pájaros autóctonos más familiares que tenemos, ya que se encuentra en los lugares más inesperados con su nido o su elegante figura a paso acompasado buscando alimento en los jardines en pleno centro de las ciudades.

UNA REALIDAD PREOCUPANTE: EL CALENTAMIENTO GLOBAL

UN MAMIFERO ARGENTINO RECIENTEMENTE EXTINTO

Grafico de John Gerrard Keulemans

En nuestras Islas Malvinas se produjo el primer caso de extinción de una especie ocasionada directamente por el hombre. Nos referimos al zorro malvinero (Dusicyon australis), mamífero canido de tupido pelaje pardo amarillento con la cola terminada en blanco. Con nombres vulgares también se lo conoció como “zorro antártico” y “zorro-lobo”. Su presencia en el archipiélago se debió presuntamente a los ocasionales arribos de cazadores yamanas.
En su visita a las islas por el biólogo británico Charles Robert Darwin en 1833 vaticinó el destino ecológico de esta especie al escribir: “Antes que se amarillee el papel en que aparece la figura de este animal, habrá sin dudas que incluirlo entre las especies que han desparecido de la faz de la tierra”. Efectivamente esto ocurrió cuando los criadores de ovejas se ocuparon de perseguirlo dado que atacaba a sus rebaños. Paralelamente tramperos norteamericanos de lobos le daban caza para obtener su delicada piel. Se cree que el último animal fue muerto en 1876. Solo han quedado algunos ejemplares conservados en museos.